Divina Pastora de las Almas

La Divina Pastora es una de los iconos religiosos más importantes de Venezuela. Es la patrona de Barquisimeto y es una de las vírgenes más queridas y seguidas de esa zona del país. Cada 14 de enero se celebra una multitudinaria procesión en la que esta imagen es llevada desde Santa Rosa hasta la capital del estado Lara; posteriormente, emprende el camino de regreso a su pueblo natal, pasando por los templos e iglesias de las diferentes parroquias.

 El origen de esta devoción a la Virgen Maria, bajo esta advocación de “Divina Pastora de las Almas” es inspiración del sacerdote capuchino Fray Isidoro de Sevilla (1662-1750), basado en el capitulo 10 del evangelio de san Juan, Jesucristo nuestro salvador nos presenta como el buen pastor que cuida y da vida por sus ovejas.

 El comienzo de la veneración por la Divina Pastora se remonta al año de 1736, fecha en que el párroco de Santa Rosa encargó a un famoso escultor que le hiciera una estatua de la Inmaculada Concepción. No obstante, por una extraña equivocación, en lugar de la Inmaculada, llegó al pueblo la imagen de la Divina Pastora. De inmediato el párroco quiso devolverla, pero por mucho que lo intentaron, no pudieron levantar el cajón donde habían colocado la imagen. A partir de este momento la población interpretó este raro acontecimiento como señal de que la Divina Pastora quería quedarse entre ellos. Posteriormente, durante los sucesos del terremoto de 1812, el templo donde se veneraba la Divina Pastora fue destruido, pero su imagen quedó milagrosamente intacta, hecho que reforzó la creencia de los fieles de Santa Rosa de que la Virgen quería quedarse siempre entre ellos para protegerlos.

 Finalmente, a mediados del siglo XIX venezolano tuvo lugar un acontecimiento que contribuiría a la consolidación definitiva de la Divina Pastora como patrona del estado Lara. En 1855, se desató en Venezuela una terrible epidemia de cólera. Muchas familias de Barquisimeto fueron diezmadas por el terrible mal, ante lo cual fueron completamente inútiles medicinas, lamentos y plegarias. Desesperados y como último remedio, los pobladores decidieron sacar en procesión por las calles de Barquisimeto la imagen de la Divina Pastora para implorar su misericordia, la cual fue concedida, ya que a partir de ese mismo día, cesó la epidemia de cólera. Es por esto que en recuerdo de ese hecho, todos los 14 de enero se traslada, en una procesión multitudinaria y fervorosa, la Divina Pastora a la Catedral de Barquisimeto desde su iglesia de Santa Rosa. Esta procesión es considerada la segunda más importante de Latinoamérica, solo superada por la de la virgen de la Guadalupe en México

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