Nubardo Coy expone fotografías de flora, fauna y vegetación zuliana

Una interesante muestra fotográfica del talentoso diseñador gráfico Nubardo Coy, puede apreciarse en una de las áreas de la Escuela de Arte Neptalí Rincón, de la Secretaría de Cultura, de la cual es egresado y formó parte de su personal docente.

La exposición distingue su nueva faceta como fotógrafo y es un aporte significativo a Fiestarte IV, ya que refleja la hermosura de ambientes naturales zulianos, y contribuye a sensibilizar su parte humana, para incentivar el rescate de muchas especies que están en extinción.

La serie de fotografías tomadas en el Jardín Botánico, Laguna Los Olivitos, Caño La Maroma, Parque Nacional Laguna, el Congo Mirador, Ologás, Río Negro, Río Bravo y Río Catatumbo, muestran la inquietud de este profesional que decidió aplicar los conocimientos que adquirió en su época de estudiante de arte puro en la Neptalí Rincón, para captar texturas de las cortezas de los árboles y una gama de flores, aves y animales que habitan en estos espacios.

Nubardo Coy refiere que se adentró por varios días en estos lugares y autorizado por el Ministerio del Ambiente logró captar flamencos, garzas blancas, garzas morenas, boas, buchones, corocoros rojos, y manglares rojos, negros y blancos. En el Caño La Maroma, que sale desde Santa Bárbara, llegando a Puerto Concha, en su parador turístico “observé las toninas a cientos de metros de distancia, son animales muy escurridizos y difíciles de fotografiar, pero paciencia es lo que me sobraba para lograr mi propósito”, dice emocionado, mientras muestra su trabajo a Giovanny Villalobos, Secretario de Cultura.

Llegando al pueblo de Congo –prosigue su explicación- se ven las desembocaduras de los ríos Escalante y Catatumbo, “es un verdadero espectáculo, cómo las aguas del Lago y la del río se unen, vadeando unos cocotales, para ver aparecer en el fondo al pueblo del Congo Mirador, en una vista desolada, como un pueblo fantasma”.

Comenta que esta fue una experiencia maravillosa que no apreciaba desde su época de estudiante; el estar en contacto directo con la naturaleza y los elementos que la componen, fue verdaderamente admirable. Transcurrieron varios días para captar el Relámpago del Catatumbo “desde las 5 de la tarde hasta las 2 de la mañana del siguiente día esperaba para verlo; había un cielo despejado, pero las estrellas se veían como para tocarlas”.

Con verdadera emoción recuerda cada imagen capturada en estos escenarios. Por fín, y luego de pasar 9 días de convivencia fraterna con los lugareños toma las fotografías del Relámpago del Catatumbo, “me senté en la misma rampa de todos los días, y vinieron pequeños destellos; la luz se hacía más fuerte y durante 4 horas mi ojo permaneció en el visor y el dedo en el disparador de la cámara, y tal como me dijo esta gente sencilla, el relámpago se ve entre Congo y Ologás…es un destello de luz muy rápido, con rayos cortos entre las nubes”, concluye complacido.

Nubardo Coy recorrió con los pescadores los caños y ríos, para observar la diversidad de vegetación como las ceibas blancas y rojas, cedros, animales y aves como el chicaguire y el camuco, que siempre andan en pareja, y su oído muy sensible para el ruido hace que se eleven a lo más alto de los árboles.

(Cortesia Prensa Secretaría de Cultura del Zulia)

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